La reina del rock brasileño llega a Montevideo por primera vez


Recital. Rita Lee, intérprete de “Lança perfume” actúa mañana en el Plaza



Es una institución en la música popular brasileña aunque fuera de las fronteras de su país esa dimensión no sea apreciada de la manera debida. A los 63 años, Rita Lee, una mujer de opciones visuales estrafalarias, actuará mañana en el Plaza.


Mantiene toda la vitalidad de los años de iniciación, cuando formaba parte de Os Mutantes junto a Sergio Dias y Arnaldo Baptista y hacía desplantes contestatarios debidamente registrados en discos. Uno de ellos acuñó el memorable recital con Caetano Veloso donde interpretaron E proibido proibir, en respuesta a los dictadores de turno, que habían suspendido los shows que Caetano, Os Mutantes y Gilberto Gil estaban dando en Río de Janeiro, con la excusa de que el primero había cantado el Himno Nacional con versos ofensivos. Al poco tiempo los dos bahianos marcharon al exilio, y unos años después (en 1976) Rita terminó en la cárcel por posesión de marihuana.


El hecho fue recordado el viernes pasado por la cantante en una entrevista con el diario La Nación, como una de las peores cosas que le tocó vivir. “No soy una Magdalena arrepentida, la vida son experiencias y esas son cosas que yo quise probar. Pero desde que quedé embarazada de mi hija dejé todas las cosas que pueden ser peligrosas. En mi epitafio me gustaría que pusieran: `nunca fui un buen ejemplo, pero soy buena gente`”, decía.


La intérprete de Lanca perfume y Baila conmigo no sólo ha dado un salto hacia el Sur de su país, incluyendo Argentina, sino que viene con dos discos bajo el brazo. Uno con canciones de películas de todos los tiempos, incluyendo As Time Goes By, de Casablanca, y el otro con composiciones hechas junto a su marido, el músico Roberto de Carvalho. Ningún contrato la ata a los sellos discográficos, pero el impulso creativo sigue merodeando en su entorno y no tiene demasiados problemas para registrarlos, porque en su casa existe un estudio de grabación. Podrá seguir aumentando a placer la cantidad de discos, que ya son 33, además de siete DVD.


Resulta difícil creerle cuando dice que no vuelve a escuchar sus canciones. Entre otras cosas porque tiene una legión de colegas dispuesta a recordárselas, porque sus composiciones fueron tomadas por Caetano, el maestro Joao Gilberto, Gil, Elis Regina, Milton Nascimento, Ney Matogrosso y Marisa Monte, entre otros. Y fuera de fronteras suena en voz de Gloria Stefan y de Yael Levy. En la entrevista con La Nación, hablaba indirectamente sobre una de las claves de la vitalidad manifiesta en sus canciones: “Mi música es un rock de Carnaval, algo muy brasileño, que me da y brinda alegría”, decía. “Toda la vida que me circunda me inspira; mis animales, la naturaleza, mi nieta Izabella, de cinco años, a la que me encanta inventarle historias”.


Ese es el espíritu con el que diseñó el show que mostrará mañana en el Plaza. Un espectáculo que contempla la demanda de sus seguidores respecto a canciones vueltas clásicos de su repertorio. Así podrán escucharse las mencionadas Lanca perfume, Baila conmigo y Ovelha negra, Jardins de Babilonia y Saúde. Más otro sector de temas que hace un buen tiempo no interpretaba. Si bien asegura que no se atreverá a hacer un tango, aparecerá alguna canción en español.


Se anuncia además que la puesta en escena contempla una serie de dispositivos técnicos muy importantes, como un video escenario enorme, ocho paneles transparentes, torres de iluminación laterales, videos del videoartista Daniel Todeschi, filmaciones y fotografías. Pero nada de esa parafernalia puede compararse con la vitalidad de esa mujer que hace poco tiempo tuvo el coraje de afirmar en Sao Paulo que su humor la hacía más parecida a los cariocas. Una causa de bronca ciudadana masiva.


Nadie puede dudar sobre sus raíces. Lo ha dejado en claro cuando como hincha del Corinthians ayudó a mostrar desde la interna del club las ventajas de una democracia, habiendo una dictadura en el país. La experiencia aún sigue siendo única en la historia porque hinchas y jugadores (entre ellos el legendario Sócrates), se reunían en asamblea para tomar todas las resoluciones importantes, recordando que fue el primer club que admitió jugadores negros.


Ahora, a los 63 años, ella está tan bien que prefiere mentir: dice que tiene 65, así la gente cree que está mejor.




Por Henry Segura publicado no jornal El Pais em 22/05/2011.

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